La obesidad es una condición muy común y una causa muy importante de enfermedades y consecuencias negativas para la salud. Esta se define según el “índice de masa corporal”, que se calcula con el peso y la talla (altura) de la persona. Adicionalmente el médico puede considerar otras medidas como la circunferencia de la cintura a la hora de evaluar esta condición. La evidencia muestra que los pacientes con esta condición viven menos comparado con pacientes no afectados, por lo cual la reducción de peso es muy importante para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
Esta enfermedad es multifactorial y está asociada a alteraciones genéticas, metabólicas, comportamentales y del entorno social. Una persona puede tener varias causas que la lleven a esta condición. En términos generales, esto ocurre cuando la persona ingiere alimentos con más calorías de lo que requiere su cuerpo por periodos prolongados.
<b>¿Qué otros factores se pueden asociar al aumento de peso?:</b>
Medicamentos (Esteroides, antibióticos, antipsicóticos, beta bloqueadores, anticonvulsivantes (CBZ, pregabalina), antidepresivos, medroxiprogesterona, antihistamínicos de primera generación), enfermedad psiquiátrica, hipotirodiismo, hipogonadismo, síndrome de Cushing, alteraciones genéticas, entre otras.
Su médico realizará una evaluación para descartar causas secundarias mediante una historia clínica completa, examen físico y en algunos casos exámenes de laboratorio. En caso de ser normales se confirmara la condición aislada y se iniciaran las recomendaciones y medidas para el tratamiento.
Esta condición se define por el aumento de peso.
Como medida estandarizada utilizamos el índice de masa corporal que se calcula con el peso y la talla del paciente, considerándose elevado de forma significativa cuando está por encima de 30 kg/m2. El aumento de peso puede asociarse a síntomas como dolores articulares, fatiga, alteraciones del sueño, ronquido, entre otros.
Puede llevar también a condiciones asociadas como apnea del sueño, diabetes mellitus, hígado graso, osteoartritis e incluso aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Fuera de los síntomas primarios que puede producir la condición, es importante detectar otros síntomas que alerten sobre la posibilidad de que el aumento en el peso sea una consecuencia de otra enfermedad, como por ejemplo: Estrías violáceas en el abdomen, cambios faciales o en las manos, alteraciones musculares o cardiacas, intolerancia al frío y caída del cabello o de las cejas.
Dentro de las complicaciones y riesgos asociados podemos encontrar:
Siempre está indicado consultar al médico en caso de aumento de peso inmotivado, cuando este esté afectando su calidad de vida, o que no se logre una reducción adecuada con las medidas básicas realizadas por el paciente. Durante la evaluación médica nos centraremos en descartar que el aumento en el peso sea producido por otra enfermedad asociada y en hacer una evaluación integral para lograr estrategías efectivas para la reducción de peso, que pueden incluir cambios en el estilo de vida, formulación de ejercicio, cambios en la alimentación y en algunos casos tratamiento con medicamentos.
Existen diferentes opciones de tratamientos para la obesidad que tienen amplia evidencia científica como los inhibidores de la lipasa intestinal, inhibidores de la recaptación de norepinefrina, análogos del GLP-1, entre otros. Algunos pacientes podrían tener beneficio alguno de los diferentes métodos quirúrgicos para la reducción de peso. Esta elección siempre se debe hacer de la mano de un profesional y con la evaluación de un grupo especializado en obesidad.
Cambios en el estilo de vida: Además de una dieta saludable, es importante realizar cambios en el estilo de vida para tratar la obesidad. Las principales asociaciones científicas recomiendan lo siguiente:
Metas de reducción de peso: La primera meta para un paciente con obesidad es establecer un objetivo realista de pérdida de peso. La OMS recomienda una reducción del 5% al 10% del peso corporal como un primer paso importante, que es alcanzable con cambios de dieta y estilo de vida. Con medicamentos y/o cirugía es posible alcanzar metas de reducción de peso entre el 5-25%. Esta pérdida de peso puede tener un impacto significativo en la salud, incluso si no se alcanza un peso normal, por lo cual, cualquier esfuerzo hacia esta meta ya es algo positivo.
Recomendaciones adicionales:
La obesidad es una condición seria, pero se puede tratar con éxito. Al seguir las recomendaciones de las principales asociaciones científicas, las personas con obesidad pueden alcanzar un peso saludable y mejorar su calidad de vida.
*Es importante recordar que estas son solo recomendaciones generales. Las recomendaciones específicas para un paciente individual pueden variar dependiendo de su peso corporal, nivel de actividad, historial médico y otros factores.
Datos de contacto
PBX: +57+(604) 445 90 00
Central de citas: +57+(604) 360 47 88
Línea de transparencia: 01-8000-11-47-88
Correo electrónico: hptu@hptu.org.co
Notificaciones jurídicas: hptu@hptu.org.co